lunes, 12 de septiembre de 2016

TÉRMINOS USUALES

(Un poco de vocabulario)

Dogmatismo: Manía de la gente de derechas de ser los únicos poseedores de la verdad.

Democracia: Algo que los personajillos de derecha reclaman para sí cuando les interesa.

Masoquismo: lo que tienen un par de lectores míos (afortunadamente hay varios cientos más que no coinciden con ellos) a los que, sabiendo cómo pienso y cómo escribo, siguen leyéndome.

Insistencia: la que tienen estos dos lectores para que yo diga lo que ellos quieren leer. (No lo van a conseguir porque voy a seguir diciendo lo que pienso yo)

Razón: algo que los señores de la derecha creen llevar siempre y que nunca tenemos los demás.

Ignorancia: lo que suelen tener muchos señores de derecha a pesar de que dicen que los ignorantes somos el resto de ciudadanos.

Respeto: algo que exige la derecha, y sus votantes, y que ellos no tienen con nadie.

Respeto (falta de): lo que tienen estos señores de derechas con los que no piensan como ellos.

Derecho a gobernar: lo que exige la derecha cuando queda la primera en unas elecciones, sin tener mayoría, y que ellos no respetan cuando la situación es igual para los contrarios.

Democracia a la inglesa: lo que dicen que entienden y defienden los de derechas. ¡Será que leen el Financial Times, a diario!

Aversión: lo que yo siento, y lo reconozco, por las mentiras y las manipulaciones de la derecha. Además de por motivos históricos familiares.

Memoria histórica (I): lo que me exigía un tertuliano gallego hace unos días, aunque que él se saltaba las consecuencias de la decisión del gobierno de Aznar de meternos en la Guerra Irak.

Memoria histórica (II): lo que ha pisoteado el Gobierno del Sr. Rajoy despreciando los muchos españoles que todavía no tienen a sus familiares enterrados decentemente.

Derecho a expresar su opinión en contra: lo que hace un señor constantemente con lo que yo escribo obteniendo un protagonismo que no le corresponde.

Valentía: lo que le falta a ese mismo individuo para dar la cara y decir lo que piensa para que el resto podamos decirle si estamos o no de acuerdo con él.

Ignorar: lo que voy a hacer a partir de hoy con ese sujeto.

José Campanario

jueves, 8 de septiembre de 2016

ENSEÑAN LA PATITA



Como en el cuento de los tres cerditos (¡no va con segundas!), para saber si es el lobo, basta con que nos enseñe la patita. Y eso es lo que están haciendo los chicos de Ciudadanos, por más que los medios de comunicación afines al sistema, intenten dar otra imagen.

Los naranjitos, en contra de lo que piensa una parte de la ciudadanía que los apoya incondicionalmente en la creencia de que es una formación progresista, “de derechas o centro derechas, pero progresistas” argumentan los partidarios de los rivera’s boys, apoyan a la derecha como testaferros del poder financiero. No nos engañemos, al menos nosotros desde esta tribuna no nos dejamos engañar: los chicos de Ciudadanos son jugadores ventajistas. Juegan, cual hábiles taúres, siempre con cartas marcadas, con una sola baraja y, como los malos jugadores, sólo apuestan en las jugadas ventajosas.

Eso sí, el Sr. Rivera y adláteres, cumplen al pie de la letra el guión que les ha diseñado para la campaña el director de márketing de la gran banca: “no queremos sillones, siempre ponemos por delante el interés de España”. Y con la inseparable coletilla: “no negociaremos con los separatistas ni con los que apoyan separatismos”.

Cuando ven que firmar pactos, a pesar de sus genuflexiones, dejando al descubierto sus partes pudendas,  no valen de nada ya que ellos representan a una parte minoritaria del electorado de la derecha, se agarran a un principio recurrente: son PP  y PSOE los que deben ponerse de acuerdo para gobernar. ¿Entonces para que firman pactos tanto con uno como con otro? Que sepamos en el pacto con el PSOE iba de Vicepresidente, ¡un pedazo de sillón! ¿Irá de Vicepresidente segundo en el pacto con el PP?

Luego, los medios de comunicación fieles, sobre todo las televisiones, se encargan de maquillar perfectamente la cuestión. Tan buena labor hacen que, cuando recogen las “comparecencias populistas” de los chicos de Rivera con esos maravillosos fondos del Paseo de la Castellana o de cualquier otro conocido de las ciudades, donde han colocado el tenderete con atril, y las siglas en grande, todo ello en el consabido color naranjita, como las televisiones recogen sólo al orador y las cabezas de los situados en primera fila, el espectador que vea las  imágenes por TV piensa que la plaza debe estar a tope. La realidad es bien distinta, porque así se han visto en fotografías de campaña electoral con los mismos parámetros que lo actos “multitudinarios” de Naranjito. Ese tipo de “actos”· no son más que fachada donde los asistentes son siempre los mismos, los que acompañan al “líder”. Pero eso sí, hay una cámara de televisión que “certifica” el “multitudinario” acto.

En la estrategia de no negociar con “separatistas” hay un peligro latente que, no creemos que le haya pasado de largo al Sr. Rivera y los cerebros pensantes de Ciudadanos: la exclusión de otros que no sean PP y PSOE puede dar, a corto plazo, al traste con el pluripartidismo corriendo el riesgo de volver al bipartidismo que tan buenos dividendos ha repartido entre los dos partidos mayoritarios. Y el mayor culpable, si esto ocurre, será el Sr. Rivera, por mucho que lo traten de salvar los medios de comunicación siempre obedientes a los intereses de la gran banca. No valen excusas. Aunque a los que, desde posiciones orquestadas por las grandes financieras, les da igual que gobiernen tanto PP como PSOE y si está metido por medio C’s tanto mejor. Todos ellos están controlados. Lo malo son los incontrolados. (Sí, esos que usted y yo podemos mencionar).

Lo dicho: que el Sr. Rivera se nos ha convertido en el chico de los recados. Lo malo es que se puede cumplir la antiquísima costumbre de matar al recadero.


José Campanario

martes, 6 de septiembre de 2016

TODOS COMEN DE LA TARTA



No me queda otro remedio que aguantar, como todo ciudadano de a pié, lo que nos están haciendo estos desvergonzados políticos. Ya no es teatralidad, no, ya no lo es, es tomadura de pelo por toda la cara, ni más, ni menos, ni menos, ni más.  Pero no tener más remedios que aguantar, no quiere decir que me tenga que resignar a aceptar las mamarrachadas de estos políticos indecentes e impresentables. No es que estas dos últimas investiduras fallidas de esta legislatura sean más indecentes que las de la legislatura anterior, no, las dos tienen la misma catadura moral e indecencia de desprecio de los políticos a los ciudadanos. Aquí no se salva ni el "potito".

¿Por qué comienzo este artículo con estas afirmaciones? porque estoy hasta las narices(el cuerpo me pide que emplee "un palabro", pero mi hijo me dice que sea educado y decoroso en mis expresiones y le voy a hacer caso, tampoco quiero perder las formas) de soportar y pagar a tantos ineptos, garrapatas y sanguijuelas, que lo único que saben hacer es chupar de las arcas del estado a costa de nosotros los contribuyentes, los ciudadanos.

Lo que está ocurriendo en la España actual (no me atrevo a decir País, no vaya a molestar a  los exaltados independentistas) es lamentable y lo lamentaremos todos por culpa de unos políticos desaprensivos, irresponsables, que no nos corresponden, que además, parecen de otros tiempos al no estar a la altura de las circunstancias, ni a lo que les exigimos los ciudadanos de hoy y para hoy. Los partidos ponen al frente de ellos a unos mequetrefes, cautivan nuestros votos y... ¡halaaa! café con leche para todos.

Tal y como anda el panorama de los de tú más (irresponsables) que yo, en este caso, de los Partidos Políticos, se me antoja que, a pesar de las negativas de los unos y de los otros, no habrá terceras elecciones, y no por el ridículo que puedan hacer, que ya con las segunda lo han hecho, sino por sus propias conveniencias en el reparto de la tarta. Al final de todo esto, todos, todos comerán de la misma tarta. Verdad es que la gran mayoría del pueblo español no quiere que Mariano Rajoy (marianico el corto para unas cosa y largo para otras) sea de nuevo Presidente del Gobierno, quien si quiere que lo sea es el Partido Popular, su Partido, que está empecinado que lo sea, como así lo corroboró el Congreso de los Diputados en la última votación de investidura en la legislatura en la que estamos, negándole su confianza, lo mismo que ocurrió con Pedro Sánchez, candidato a la Presidencia del Gobierno por el Partido Socialista Obrero Español, en la anterior legislatura. ¿Qué quiere decir esto? Que tanto Mariano Rajoy, como Pedro Sánchez, dirigentes puestos por sus respectivos Partidos, han sido rechazados por el Congreso de los Diputados para ser presidentes del Gobierno y lo honesto y digno que tendrían que haber hecho estos señores es dimitir. DI MI TIR. Pero, ¡claro! les faltan eso, coraje, honestidad y dignidad, lo mismo que a sus Partidos, que fueron los que los pusieron en el lugar en el que están todavía, que, a la primera, los tendrían que haber destituidos para tal responsabilidad. Los otros dos, por desgracia, son comparsa de los dos primeros, con voluntades encontradas y distintas de entender la gobernabilidad de España.

Cuando aventuro que no habrá terceras elecciones es porque es verdad que el horno no está para bollos y los Partidos en ristres lo saben, y saben que tienen más que perder, ellos, que ganar. Ahí entra el juego ahora de cómo evitarlas y salir triunfantes de esta gesta.

Los hilos de las marionetas empiezan a moverse y los intereses son fuertes para que se tiren más de unos que de otros. Así, el Partido Popular, que será el que gobierne, tendrá que "sacrificar" a su "súper líder" Mariano Rajoy, y poner otro en su lugar, y lo hará sin duda alguna; Pedro Sánchez se verá obligado a abstenerse en la investidura  del sustituto de Mariano Rajoy, después de la reunión que tendrá el comité federal del partido socialista obrero español, antes de esa investidura,  que le dará el mandato de abstenerse; Albert Rivera renovará el acuerdo con el partido popular, dándole, de nuevo el sí, y Pablo Iglesias será el convidado de piedra, manteniéndose en el no. ¿Por qué esta nueva situación? porque al partido socialista obrero español no le queda otra. Me explico: La situación del NO es insostenible y el que ha servido lo mismo para un roto que para un descosido, Ciudadanos, se ha plantado  y juega ahora una nueva baza, la que le queda para no quedar mal parado, a pesar de lo que ha currado para que hubiera gobierno de un lado o del otro. Le ha dicho al PSOE: si continuáis en la postura del NO, mi apoyo en Andalucía, lo retiro, así que toca mover fichas y quien la tiene que mover, en este caso es el PSOE. El PSOE toma nota, reúne al Comité Federal, éste acuerda la abstención, empujado por el PSOE-A, con lo que posibilitará al PP  gobernar en minoría, quedando el PSOE como jefe de la oposición de izquierdas, relegando a Podemos "al grillerío" y a Ciudadanos al sostenimiento de ese gobierno en minoría, del que no formará parte. Con esto, el PSOE sale "victorioso". Susana Díaz se mantiene en el gobierno de Andalucía como líder del PSOE-A con el apoyo de Ciudadanos hasta el Congreso que convocará el PSOE para elegir nuevo Secretario General (que será poco después de la investidura) en la que Susana Díaz será elegida nueva Secretaria General del Partido Socialista Obrero Español y Pedro Sánchez quedará como el que posibilitó la gobernabilidad de España en una España ingobernable. Por eso, Pedro Sánchez, no se ha postulado ahora. Con esta jugada, todos contentos. Todos salen victoriosos. Todos ganan. Todos comen de la Tarta.


Simón Candón 6/09/2016

miércoles, 27 de julio de 2016

PREGUNTAS CON NECESIDAD DE RESPUESTA



         Una visual al patio siembra el desconcierto. Parece, al menos eso es lo que se recoge en todos los medios, que quién ha ganado las elecciones ha sido el PP de don Mariano Rajoy. Y parece, al menos es la impresión que da, que don Mariano está dispuesto a gobernar, aunque, como no tiene mayoría absoluta el hombre anda un tanto descolocado por aquello de que no está acostumbrado a gobernar sin machacar, menospreciar y ningunear al adversario; está tan acostumbrado a las mayoría absolutas que se le ve inseguro sin el respaldo y los aplausos de sus incondicionales aduladores.
         Ante el panorama visual surgen algunas preguntas:
1.- Si ha ganado el PP las elecciones ¿cómo es que los responsables de que no se forme gobierno son los demás? Eso es lo que repiten machaconamente una y otra vez el Sr. Rajoy, el Sr. Hernando, la Sra. Cospedal… toda la “corte” conservadora española. ¡Por favor, que alguien me lo explique!; porque para formar la mesa del Congreso se han puesto de acuerdo en cuestión de un par de días: “para ti dos vicepresidencias a 7.500 euros mensuales cada una y sin problemas”, parece que es uno de los acuerdos al que han llegado las dos formaciones de derechas: PP y C’s junto a las también de derechas nacionalistas (incluida la antes separatista CDC, o como se llame ahora, de don Arturo Mas).
     2.- ¿No es el PP de don Mariano el que tiene que negociar con el resto de las formaciones políticas como ha hecho con la Mesa del Congreso?. Aunque en el caso de la Mesa citada quizás es que era prioritario fijar el sueldo de la ya Ex Ministra doña Ana Pastor en los 11.000 euros para que se le pasara el disgusto.
         3.- ¿Han dejado de ser separatistas los catalanes de don Arturo Mas? Porque hace unos meses, cuando dijo el Sr. Sánchez del PSOE que pediría su apoyo, don Mariano y todos los suyos, se le lanzaron a la yugular para decirle que pretendía pactar con los que querían romper España. A lo mejor la Vicepresidente Sra. Sáenz de Santamaría ha convencido a Oriol Junqueras de que abandone el independentismo a cambio de los 900 millones que le autorizarán que emitan como deuda pública. Detalles de ese tipo son muy del gusto de los “independentistas radicales catalanes”.
         4.- ¿Sigue pensando don Mariano Rajoy que España en lo más importante? Porque al parecer, si no sale él como Presidente, está dispuesto a unas terceras elecciones y ello a pesar de la crisis, del problema de los ajustes necesarios, de que se le está viendo el fondo a la caja de las  Pensiones gracias a sus reiteradas retiradas (valga la intencionada redundancia). Parece que lo más importante para don Mariano pasa por seguir sentado en el sillón para que sus amigos financieros estén satisfechos.
         5.- ¿No es al Rey a quien corresponde constitucionalmente proponer el candidato a Presidente del Gobierno? Porque no es lo que sale día sí y día también de la boca tanto de don Mariano y sus adláteres, como del conservador no confeso Naranjito Rivera.
         6.- (y última): Si el PSOE es de izquierdas, “radicales de izquierdas” en palabras del Sr. Rajoy, ¿por qué el PP, un partido de derechas de las de toda la vida, le pide que deje gobernar a don Mariano Rajoy Brey? ¡No me cuadra! A no ser que haya gato encerrado.
7.- (ésta de propina): ¿Sigue  saliendo a andar muy deprisa don Mariano? No es que me importe un pimiento, es por relajar un poco el tema.

José Campanario.

martes, 26 de julio de 2016

ESTOY CANSADO DE TANTA MENTIRA Y TEATRALIDAD


Y pasó el 26 J, lo mismo que pasó el 20 D. Y sucedió más de lo mismo. Del primero que nombro aquí,  ha pasado un mes y del segundo, siete meses. En los dos, el Pueblo, dio el mismo mandato a sus representantes: Poneros de acuerdo y trabajad. Y si, en los dos casos se pusieron de acuerdo, ¡claro!, se pusieron de acuerdo rápidamente para repartirse los sillones y prebendas del Congreso y del Senado. Lo han hecho casi sobre la marcha y sin rubor alguno. Sus sillones; sus miles de euritos; sus privilegios; sus poderes; sus..., que la "pela es la pela",  y a esperar a que los "Jefes" se pongan de acuerdo en lo de gobernar, que eso ya es otra cosa y harina de otro costal, o no.

Pero los representantes del Pueblo, mejor dicho, de los Partidos, les importa un bledo, por no decir un palabro, sus representados y así sucedió el 20 D. Los intereses de los Partidos les pudieron más que los intereses del Pueblo. Los cuatro líderes de los Partidos, que no de los ciudadanos, no estuvieron a la altura de las exigencias del Pueblo. Ninguno. Ninguno. Y cuando digo ninguno, es ninguno.  Creo que lo he dicho en otro de mis artículos, el que ganó las elecciones, M. Rajoy, el impasible,  esperó tendido boca arriba  a la sombra de la higuera a que le cayera la breva en la boca y por eso lo único que hizo fue tener la boca abierta pero sin decir palabra o hacer gesto alguno. El segundo, P. Sánchez, el impaciente, ante la aptitud del primero, se lanza despavorido a querer coger la breva y en tal empeño le acompaña A. Rivera,  el cuarto en ristre, que se ven obstaculizados por el tercero, P. Iglesias, que exige a estos dos últimos a que él y sus peones coger las escaleras para alcanzar la breva , y ahí entre los unos y  los otros va pasando el tiempo, la breva se madura y llega el pájaro del tiempo y se la come, dejando a los cuatro boquiabiertos sin breva y sin nada de nada y a la espera de los higos. El Pueblo mientras tanto asqueado de estos personajes a los que no se les caen la cara de vergüenza al provocar otras elecciones, que ya se celebraron el 26 J, encabezadas por los mismos títeres desvergonzados, sin asumir sus fracasos, les premia a unos más que otros, volviéndoles a decir lo mismo: Poneros de acuerdo y trabajad, que el Pueblo ya ha hecho su trabajo por segunda vez y os  toca a vosotros trabajar, "patriotas de ...", pero trabajad de una puta vez, carajo, ¡que ya está bien!.

Ya las segundas elecciones, 26 J,  se podrían haber evitado si P. Iglesias no hubiera sido tan arrogante y si más inteligente, absteniéndose en las segundas votaciones en la investidura de P. Sánchez haciendo posible un gobierno (póngale el lector el adjetivo calificativo que considere oportuno)yo le pongo, por decir algo, de centro-izquierda, dejando al PP fuera de él, quedando como referente P. Iglesias como jefe en la oposición de izquierdas y M. Rajoy  como jefe en la oposición de derechas, con lo que éste, P. Iglesias, y los dos del acuerdo habrían cumplido sus objetivos de echar del gobierno al PP y tener  un nuevo gobierno sin M. Rajoy, al mismo tiempo que habrían cumplido con el mandato del Pueblo. La pasividad y la aptitud de hacerse el "longui" por parte del PP y al frente de él, M. Rajoy, y su negativa ante el Rey en no asumir su responsabilidad en someterse a la investidura, aún a sabiendas a que las perdiera, era su responsabilidad, provocó que P. Sánchez (ansioso de poder) se lanzara a pecho descubierto a asumir un papel que no le correspondía y en ese empeño le acompañó A. Rivera, que estaba por que hubiera un gobierno, a lo que se opuso P. Iglesias que quería llegar antes de tiempo, sabedor de los lobos que le acechaban y le pasó aquello de no hacer caso a las advertencias de "que viene el lobo" hasta que llegó. Esta decisión de P. Iglesias de no facilitar el gobierno de "centro izquierda" de P. Sánchez,  va a facilitar a la derecha perpetuarse en el poder por largo tiempo.

Los tintes que hasta ahora se ven, no son muy halagüeños y va camino de que estos desvergonzados lleven al Pueblo a unas terceras elecciones sin rubor alguno, aunque, por otro lado, si es verdad que ya estamos en "los higos" y barrunto que ¡al fin! habrá gobierno; un gobierno de intereses y de desganas  y no un gobierno comprometido con el Pueblo en el que todos los partidos apostaran por devolverle lo que en pocos años perdió, lo que tanto tiempo costó conseguir.

Las encuestas, los debates, los tertulianos, los politólogos, los medios de comunicación tanto escritos como los audiovisuales, todos, a raíz de lo que viene ocurriendo y, en concreto, lo que ha ocurrido en estos últimos resultados de las elecciones, tendrán que replantearse sus funciones sobre el particular, vamos, digo yo, a la vista de sus aciertos, o... por el contrario, continuarán tal cuales porque son los intereses los que priman dirigir toda la información hacia una determinada dirección.

Y pasó el 26 J, lo mismo que pasó el 20 D. Y sucedió más de lo mismo. Estoy cansado de tanta mentira y teatralidad.


Simón Candón 26/07/2016

miércoles, 29 de junio de 2016

EL PODER DEL MIEDO


El día después de las elecciones, sabidos los resultados de las mismas, paseando por la calle y de camino para comprar la prensa, me paro a hablar y comentar con una vecina los resultados dados la noche anterior y entre otras cosas y comentarios, se produce el siguiente:

Mi vecina: "No te lo vá a creé, ayé mañana, fulanita de tá, dezayunando(no desvelo su nombre), me dijho que ella iba a votá a Rajoy, ar PP porque é er que manda, er que me da la paga de lo do mi euro que cobro  y zi no lo voto, me la quita.

Mi vecina a todo esto y entre otras cosas le contesta: andaaa yaaa, mujheeé, ezo zon habladuría. No le jhaga cazo a la ghente. Vota a quien te dé la gana. Que no te quitan la paga. Tó ezo é mentira. É pa meté mieo. Haz lo que quiera. Tú verá lo que jhace.

Y continuó contándome cosas sobre lo mismo, por ser lo que el momento requería, de otras que estaban sentadas en la misma mesa, en la que casi todos los días coinciden en el desayuno.

¿No te muere?, me comenta mi vecina, ezta mizma mañanita, la fulanita va y me dice a bocajharro:

"Qué pena, ¿no?, ha ganao er PP, er que ha trincao tó lo que ha podío y querio y má. Qué pena ¿no? con lo de mentira que dice er gachó y ha ganado. No me lo pueo ni creé. Qué pena. Qué pena. Qué pena. Azín nos va.

Mi vecina, me dice, no le faltó tiempo y le suelta lo que sigue: "¿pena pa tí?, ¿pena?, pena ninguna chocho, ha "ganao" er que tú querías ¿no?, o... ya no te acuerdas de lo que me dijhizte ayé".

Y así, me dice mi vecina:  "ahora resurta que naide ha votao ar PP, ¿no te muere?.  ozú, ozú, ozú, quillo qué plan ¿no?. Qué poca vergüenza tiene la ghente. Vamo, vamo, vamo, pa mearce".

Y continuamos conversando durante un largo tiempo sobre el particular con un cabreo a flor de piel y de como el miedo es capaz de dominar todo para aceptar lo malo como lo mejor.

Relato escrito en nuestra habla y con el ceceo de Cádiz. Ni mejor, ni peor, NUESTRA..



Lo relatado anteriormente no es fantasía, al contrario, es tan verídico como que esa conversación la he mantenido yo esta misma mañana, ¡caramba tan verdad como la vida misma!. Doy fe de ello.

Este relato real de ayer, es válido para hoy y para mañana, según entiendo, que son los tiempos de la vida misma. Resulta que nadie ha votado al Partido Popular en estas elecciones, salvo los declarados de siempre y sus  fieles seguidores, los demás, nadie lo ha votado, porque eso es "out".  Por el contrario, el resto, todos son progresistas de izquierdas o fans de Ciudadanos, que es lo "in" o lo "más". Vestirse con el ropaje de progresista rompedor con todo lo que tenga que ver con el "régimen" del  78, eso, eso da pedigrí. Camuflarse en la progresía, eso da puntos. Alzar el puño  cerrado en alto escondido entre  la gran masa, pasa desapercibido ante los demás y es ir con los tiempos. Coger con esa mano de puño cerrado en alto y a la vista de todos y agacharla individualmente en secreto y abrirla para depositar el voto, eso ya es otra cosa y tendremos que darle la razón a lo que dice José Luis Sampedro.

Yo continúo defendiendo mi teoría de que la Soberanía del Pueblo la tienen secuestrada los partidos políticos y que se la pasan por el forro de los calzones. Estas elecciones del pasado 26 J, el Pueblo da el mismo mandato que dio en las del 20 D, el mismo, escaño arriba, escaño abajo, el mismo. Entonces, ni caso. Ahora, ya veremos. Son los mismos argumentos, los mismos. Los mismos intereses puestos en juegos, los mismos. La misma legitimidad, la misma, y... sin embargo, ya veremos. Ninguno de los partidos tienen ahora más legitimidad que antes, por mucho que digan unos y otros, ninguno. Se dan las mismas circunstancias, las mismas y hago hincapié en las mismas porque nada ha variado en la globalidad. El Pueblo, el Soberano, le ha dado el mismo mandato a todos los partidos políticos: poneros de acuerdo de una puta vez y sacarnos de este atolladero, dejando vuestras cuitas para tiempos mejores. Ahora lo que importa es lo que importa. Pero me temo que continuaré teniendo que defender por largo tiempo mi teoría sobre la Soberanía del Pueblo y harán de ella lo que a los partidos políticos le salgan de los cojones sin tenerla en cuenta.



Tendremos que estar de acuerdo con Nelson Mandela en lo que dice y aprender como él y conquistar el miedo. Eso, eso nos hará más libre y dueños de nuestro destino. y entonces, el Pueblo recuperará su Soberanía.

Simón Candón 27/06/2016


jueves, 9 de junio de 2016

NO ES VERDAD QUE EL PUEBLO SEA SOBERANO


No es verdad que el Pueblo sea soberano, no es verdad que sea así y prueba de ello es que los partidos políticos, con sus líderes al frente, le han quitado la soberanía,  esa soberanía.  Esta no es una afirmación gratuita que se me ocurre decir, no, no lo es y a las pruebas me remito.

Las pasada elecciones generales del 20 de Diciembre de 2016,  "el Pueblo soberano" decidió en las urnas no darle la mayoría a ninguno de los partidos que se presentaron para dirigir a este País y si le mandataron que se pusieran de acuerdo para formar un gobierno capaz de sacar del atolladero a este País y sin embargo, los cuatro partidos más votados (que habría que botarlos ahora), hicieron  caso omiso y se saltaron a la piola esa decisión soberana que había tomado el Pueblo, si es verdad que dos de ellos lo intentaron y los otros dos, o no estaban o se le buscaban y no aparecían. Sus líderes, cada uno a su bola. El gallego se hizo el longui dejando  pasar  el tiempo y viéndolas venir; el madrileño de la coleta estuvo todo el tiempo repartiendo ministerios; el catalán, juntamente con el madrileño guaperas, con un acuerdo entre sí, estuvieron en un veto constante. ¡En fin! todo un espectáculo esperpéntico para llegar, al final, a no cumplir con el mandato de los ciudadanos y tirar por tierra la soberanía del Pueblo. Todo esto ha llevado al País a una situación nunca visto, a un descrédito de la clase política y a más de seis meses con un gobierno en funciones que por estar en esa situación, no ha querido, ni quiere dar explicaciones de nada, nada y como consecuencia de todo lo anterior, el Pueblo se ve abocado a ir  a nuevas elecciones,  con el consiguiente gasto que estas suponen, en un momento económico que no está, precisamente para tirar cohetes.

Mañana comienza la campaña electoral de las nuevas elecciones, que se celebrará el día 26 de este mes con los mismos partidos de antes, con los mismos candidatos de las anteriores y con los mismos programas y promesas, ya manidas, que dijeron el 20 de Diciembre pasado. Total, lo mismo para lo mismo.  Pero ¡claro!, en esta ocasión, con una imposición de los partidos a los ciudadanos: que esta vez no se equivoquen.

Resulta que cuatro líderes fracasaron estrepitosamente al no ser capaces de ponerse de acuerdo entre ellos para ejecutar el mandato que le habían dado los ciudadanos de este País y le culpan a ellos de sus fracasos. Qué descaro, ¿no?. Cuatro fracasados le dicen a todo un País que se ha equivocado en su mandato y provocan nuevas elecciones. ¿no es todo esto una tomadura de pelo? o ¿un esperpento?. ¿Cómo estos cuatro fracasados, con sus acólitos, porque todos repiten a acepción de algunos, tienen la cara dura y la desfachatez de volver a presentase como candidatos en estas nuevas elecciones?.  ¿Donde la dignidad?. Dónde.  Si... entonces no fueron capaces, ¿ahora lo van a ser?, venga ya. Todo lo que sucede es indignante. Los partidos emergentes, emergieron (valga la redundancia) demasiado deprisa y pasaron de ser anti sistemas a ser más sistemas que el propio sistema, de comunistas a socialdemócratas rabiosos. De asaltar el cielo, a quedarse en el limbo. El camaleón cambia de color dependiendo en el lugar donde se encuentre. Pasa.

Realmente estoy descolocado. No entiendo que cuatro líderes fracasados usurpe la soberanía del Pueblo y todos los ciudadanos tengamos que entrar por el aro. No lo entiendo. Me niego a aceptarlo. Me niego. Estos cuatro sujetos han roto mis esquemas democráticos. No es verdad que la soberanía resida en el Pueblo y si residía, estos cuatro indignos se la ha robado. De los robos... ni si quiera hablo. Me dan náuseas.


Simón Candón 9/06/2016