miércoles, 18 de mayo de 2016

SUCESOR


Desde que el ínclito “Ánsar” pasó, o lo pasaron, a un segundo plano, don Mariano, su alter ego, no deja de ser un auténtico manantial de inspiración para mis artículos. Da mucho de sí por muchos motivos: por su triste y monótona figura, por su discurso de electro encefalograma plano, por su continuo desconocimiento de todo, por su incapacidad para liderar nada y por su paso atrás en casi todo… es triste, muy triste, y dice poco de nuestro país, soportar un Presidente de estas características. Bueno, pues a pesar de todo, le haremos el honor de dedicarle unas líneas. ¡De nada don Mariano!

Su última entrevista ha rizado el rizo; sobre todo por la frase que la resume “No tengo un sucesor natural” (Rajoy dixit). Los lectores del Financial Times deben pensar que los conservadores españoles deben estar muy mal.

En un líder de talla no sería extraño: es difícil encontrar una persona que aglutine voluntades, que represente valores y que reúna esperanzas. Pero en la concreción de “liderazgo”  del Sr. Rajoy, la verdad es que dice poco de su formación política que no tengan capacidad para encontrar alguien que le suceda. Un político de perfil tan bajo como don Mariano no es muy complicado de encontrar. ¿Tan mal está el PP que no es capaz de proponer una persona que iguale o supere al “líder” actual? ¿No hay entre los jóvenes cachorros de la derecha española nadie con preparación, mente, recursos y capacidad para sustituir a alguien que cada día que pasa demuestra su poca talla?.

    Don Mariano es un cliché en blanco y negro del pasado, una pantomima de la caricatura (que en nada se parece a la realidad) del gallego de mediados del siglo pasado. Nunca se sabe si va a hacer algo o si va a mantener su postura de don Tancredo, sus soluciones son que los problemas se arreglen solos, o que los solventen otros.

El ejemplo más claro de su inmovilismo (nos resistimos a llamarlo cobardía) ha sido no ser capaz de encabezar una iniciativa para formar gobierno cuando, y lo ha repetido hasta la saciedad, ha sido el suyo el partido más votado. Y lo más irónico es que se atreva a criticar a los que lo han intentado. Es el comportamiento más desleal, democráticamente, que se puede mantener: que el partido más votado no intente formar gobierno, es sencillamente impresentable.

Otra constante en don Mariano: Nunca se entera de nada; de nada negativo de los que están en su partido. Cuando son imputados por corrupción siempre es lo mismo: “no tenía conocimiento de esos hechos”; lo ha dicho en varias ocasiones cuando lo han entrevistado en los medios afines. Pero eso sí, se toma la máxima celeridad en proteger a algunos colocándolos en puestos que les garanticen la inmunidad (hay varios ejemplos y siempre siguen las mismas pautas).

El comportamiento del Sr. Rajoy no da lugar a dudas de lo que no debe ser un líder: nunca da la cara, escurre las preguntas incómodas tras el plasma, miente constantemente, contradice lo que prometió, es incapaz de afrontar los problemas, no puede (¿o no quiere?) acabar con la corrupción en su partido,… un dechado de “méritos”.

Hay algo que debemos dejar muy claro a los que voten a la derecha española: votan mentira y al partido con más corruptos de Europa y votarlos es admitir que la política  puede estar llena de corruptos.

Y un mensaje, sobre todo a la generación más joven con derecho a votar: quedarse en casa favorece tan sólo que, los que han tomado España como su cuadra particular, sigan campando a sus anchas. Si queremos que nuestro país cambie hay que ir a votar y votar en conciencia, sin escuchar los cantos de sirena de la prensa cercana al “régimen”.

José Campanario

viernes, 15 de abril de 2016

YO HE CUMPLIDO CON MI DEBER


Yo no me he equivocado al depositar mi voto aquel día del 20 de Diciembre último pasado. Yo no me equivoqué. Cumplí con mi deber de ciudadano al depositar mi voto en la urna de la mesa que me correspondió y no me equivoqué. Estoy seguro. No,  no me equivoqué. Fui responsable y cumplí con la parte que a mí me correspondió ese día. Igual que yo, el restos de los muchos ciudadanos españoles con derecho a ejercer el voto. De la manifestación de ese ejercicio de votar ese día, salió un mandato. Un mandato muy claro y contundente. No hay que buscarle los tres pies al gato, ni darle más vuelta. Mandato claro y contundente: Formaciones políticas, poneros de acuerdo, no sois merecedoras de que a ninguna les demos ni la mayoría absoluta, ni siquiera, la mayoría simple. No la merecéis. Poneros de acuerdo. Es vuestra responsabilidad.

Han pasado exactamente ciento diecisiete días (117 días) y todavía no habéis ejercido esa responsabilidad, de lo que se deduce que las formaciones políticas, que tanto exigen a los ciudadanos, dirigidas por sus líderes, son unas irresponsables. A partir de aquí, me pregunto: ¿en qué manos hemos puesto el destino de este País? ¿en irresponsables? ¿en mediocres? si estas generaciones que han crecidos en libertad, en la tolerancia, en la comprensión, en el esfuerzo, en el estudio, en la cultura, en las universidades, en el trabajo y en la convivencia bajo unas normas que nos dimos en el 78 con una Constitución, que quieren liderar el presente y el futuro de España, si estas generaciones a las que se las consideran las más preparadas de todos los tiempos no son capaces de dar la talla, visto lo visto en sus comportamientos en las formaciones políticas que lideran, si no son capaces de cumplir el mandato que recibieron ese día 20D porque el interés de la formación política correspondiente o la personal del líder está por encima del interés general de los españoles, entonces, apaga y vamos. No es que no hayan entendido el mandato, no, es que la ciudadanía les importan un bledo.

Voy a emplear una palabreja que, parece ser, está de moda en el vocabulario de los políticos que cada día arengan en las irresponsabilidades de los demás y nunca de las propias, y esa es "el postureo". Si amigos lectores. "El postureo" que define la aptitud de los cuatro líderes a los que las distintas formaciones pusieron al frente para llevar a cabo el mandato recibido de los ciudadanos. Éstos, los líderes, los cuatro del "postureo", juntamente con sus formaciones respectivas, están haciendo pasar a todos los ciudadanos por los infiernos de la Divina Comedia, porque para comedia... no hay quien les ganen.

Un día sí y el otro también, los ciudadanos, nos levantamos con uno o varios casos nuevos destapados de corrupción de los otros ciudadanos "privilegiados aforados" políticos, que han metido la mano en el bolsillo público o en el cobro de derecho a pernada a los favores prestados a particulares o empresas. Nos, ERES, Bárcenas y lo penúltimo, Panamá, a los ciudadanos de a pié, nos llenan de rabia contenida y se lo consentimos a estos bellacos con solo las críticas y el cuchicheo de tertulias televisivas, reuniones de amigos en bares y excursiones campestres, en donde echamos fuera nuestras adrenalinas, maldiciendo a estos malhechores y arreglando el País a nuestra manera, para a continuación, cruzar los brazos y esperar al día siguiente el último bombazo, porque como viene sucediendo y sucede, todavía queda mucho por ver, y si no que se lo pregunten a ex-honorable con sus amenazas.

Mientras que los hospitales públicos cierran plantas enteras, las urgencias se colmatan, las salas de observaciones se hacinan, los enfermos de cáncer recorren kilómetros y kilómetros para recibir sus tratamientos de quimioterapia,  o aquellos enfermos que padecen una de esas  enfermedades de las llamadas "raras", tienen que "mendigar" a la ciudadanía los medios económicos para poder recibir sus tratamientos y medicación, mientras todo esto ocurre por falta de presupuesto público para atender estas carencias, por traer aquí solo una muestra de lo que está pasando en los últimos tiempos, porque hay muchas más, mientras que todo esto ocurre, estos cuatro mentecatos se dedican "al posturero" y a tirar el dinero de todos los ciudadanos. Desde el 20D hasta la celebración de las nuevas elecciones, que creo que se celebrarán, porque todos los tiros van a dar a la misma diana, los cargos públicos elegidos y sus "acompañantes" van a costar a las arcas públicas del orden de los 36 millones de euros por no hacer nada, bueno sí, "el postureo",  y si le sumamos los otros 200 millones de euros que le va a costar todo el nuevo proceso electoral, pues tenemos 236 milloncejos, "ná de ná", que van a salir alegremente y sin pudor alguno de las arcas del Estado, y todo, por ejercer y practicar estos cuatro irresponsables, juntamente con sus formaciones, "el posturero".

Mucha culpa de lo que ocurre en este País la tenemos los ciudadanos de a pié, que le permitimos y le consentimos todo a la gran élite.

Los ciudadanos de a pié nos hemos encerrado de tal manera en nuestras casas que parece que todo lo que ocurre fuera de ellas, no nos conciernen.

Los ciudadanos de a pié, nos falta calle. Tenemos que tener más calle.

Los ciudadanos de a pié, no podemos, ni debemos permitir que la calle siga secuestrada. Lo de la calle es mía, debe quedar para siempre enterrada con bloques y planchas de hormigón.

Los ciudadanos necesitamos ejercer en la calle y al aire libre y no en los templos de nuestras casas.

Este sistema huele a podrido. La corrupción y la mentira se han apoderado de él.

Hoy, "un mirlo blanco" ha aparecido revoloteando por los cielos de España. Hoy ha dimitido un ministro, "presuntamente" corrupto y mentiroso, hijo del sistema.

Que conste, yo he cumplido con mi deber, lo mismo que los muchos ciudadanos españoles que ejercieron su derecho al voto el 20D. Los cuatros irresponsables y mentecatos, juntamente con sus formaciones, a estas alturas, no lo han hecho.


Simón Candón 15/04/2016

lunes, 4 de abril de 2016

REBELDES CON CAUSA

 Eso al menos es lo que deberíamos ser los ciudadanos españoles: REBELDES CON CAUSA. Tenemos motivos sobrados para rebelarnos, ante la mofa y el escarnio al que nos están sometiendo los que deberían pensar en respetar la opinión que los habitantes de este país hemos expresado en las urnas. Les hemos dicho muy claramente nuestro mandato: que dialoguen, que negocien unos acuerdos beneficiosos para todos. La opinión del pueblo, expresada por medio del voto, debe ser interpretada también desde la óptica de la desconfianza que nos genera la conducta de una gran parte de la clase política.


         El comportamiento de los nuevos diputados y senadores electos deja mucho que desear. En algunos casos, sus sospechosas relaciones con redes investigadas por corrupción, les ha llevado a esconderse tras columnas o a no asistir a sesiones, a ser nominados para que mantengan la inmunidad… en definitiva a prácticas que nada que tienen ver, ni de lejos, con actitudes de transparencia ni por supuesto con cultura democrática.

         El ciudadano de a pié tiene la percepción, no exenta de un gran acercamiento a la realidad, de que los políticos elegidos en los últimos sufragios están cobrando sin trabajar. La anécdota de los 21 días de vacaciones por la celebración de la Semana Santa (¡VEINTIÚN DIAS, ES DECIR TRES SEMANAS!), tiene muy difícil justificación. Por cierto que las “vacaciones parlamentarias” de semana santa fueron acordadas por UNANIMIDAD. ¡Algunos deberían avergonzarse por haberse contagiado tan pronto de la casta!.


         Los ciudadanos, repetimos, EXIGIMOS a los políticos que se sientan en sus escaños, o se deberían sentar, y que cobran gracias a los impuestos que pagamos los españoles, deben plasmar sus repetitivas expresiones de deseos de acuerdos, en la formación de un gobierno que represente la voluntad de los españoles. En ningún caso de una minoría, por muy “mayoritaria” que esta se considere. Las distintas opciones políticas están demostrando que van a sus propios intereses y que tan sólo les preocupa salir en buena posición para las próximas elecciones que, casi con toda seguridad, serán en Junio de este mismo año. Esto lo único que quiere decir es que han suspendido en sus exámenes y, al menos eso esperamos, los ciudadanos tomaremos nota para que, como malos estudiantes, no puedan pasar la reválida y tengan que abandonar los “estudios”.


         En este punto hay que recordar a los que proclaman que es necesario un acuerdo PSOE-PP para formar gobierno, que la mayoría del PP en el Senado podrá demorar la entrada en vigor de una ley, pero nunca su bloqueo ni su no aprobación ya que el papel del Senado se limita a corregir las disposiciones del Congreso y, si esta cámara considera que el Senado lleva razón; en caso contrario el Congreso desestima las modificaciones senatoriales. Parece que el Sr. Rivera no conoce la Constitución ni el funcionamiento parlamentario.

         La propuesta de Ciudadanos, acuerdo PP-PSOE apoyado por ellos, es cuando menos pintoresca por no decir grotesca y falta de respeto a la voluntad popular (de pueblo, es decir de los españoles). No se entiende su tan proclamada actitud de lucha contra la corrupción y apoyar a un partido liderado por un personaje rodeado de toda una corte de corruptos e indecentes (supuestamente ya que, en tanto no sean juzgados, seguiremos admitiendo su inocencia).

José Campanario

lunes, 21 de marzo de 2016

NO SABE ni tampoco CONTESTA


El Sr. Rajoy es un pozo inagotable de inspiración para cualquier columnista que se precie. ¿Qué haría la prensa sin poder poner día sí y día también los “patinazos” de don Mariano, las “ignorancias” del jefe (en funciones) del Ejecutivo, sus “negativas” a explicar nada a los representantes elegidos por el pueblo (¿plebeyo deriva de pueblo?), etc. La última es de auténtica traca: ni don Mariano ni nadie de la cúpula del PP “sabía nada de los que ocurría en Valencia”. De seguir así, haría muy bien el Sr. Rajoy cobrando por sus “cosas” (previa declaración legal de compatibilidad, ¡eso sí!).

La última traca suena mucho más a mascletá: “El PP no sabía nada de lo que ocurría en Valencia”. Y eso que han tenido más de 20 años para enterarse; ¡pues ni por esas!. Esto puede desembocar en dos hipótesis, la primera opción sería que realmente no sabían nada y la segunda que se hayan podido hacer los “tontos”.

Tanto en uno como en otro caso, el asunto es de mucha gravedad. En cualquier país de nuestro ámbito, es decir, europeo, habría habido una auténtica cascada de dimisiones. Pero aquí no pasa absolutamente nada, “mantenello que no enmendalla” que decía el favorito de los reyes idiotas.

Verá usted, Sr. Rajoy, en Valencia hay evidencias de que han ocurrido cosas muy graves, y cuando usted dice que El PP no sabía nada de lo que ocurría en Valencia”, es que está asumiendo que han ocurrido cosas que no se ajustan a la normalidad y que usted ya está enterado del comportamiento “irregular” de cargos públicos de su partido. Y usted, Sr. Rajoy sigue sin asumir responsabilidades, aunque eso sí, cuando le toca el turno a los demás se le llena la boca de exigir que sean consecuentes y dimitan. ¡Aplíquese el cuento don Mariano!.

La práctica empleada por el Sr. Rajoy de apoyar y hasta de poner la mano en el fuego por más de uno que ahora está entre rejas, ya que han sido juzgados y declarados culpables, es decir delincuentes, indica que pudiera ser que se haya empleado la táctica del avestruz: esconder la cabeza para no ver lo obvio. Salta la duda razonable, muy razonable, de si realmente no sabían nada ni el Sr. Rajoy ni toda la cúpula del PP a nivel nacional, del estercolero donde, al parecer, estaba asentado el partido conservador en Valencia. En cualquier caso los ciudadanos de este país se preguntan si han sido torpes, realmente torpes, además de sordos y ciegos por no ver lo que era vox populi.

La conclusión es clara: ni don Mariano Rajoy, ni nadie de la dirección nacional del PP está legitimado para dirigir ningún gobierno; y ello por dos motivos: o sabían lo que había en Valencia, en cuyo caso serían copartícipes de la corrupción o no lo sabían, que es lo que dice el Sr. Rajoy y, seremos bien pensados, debemos creer sus palabras. En este caso la conclusión es que el Sr. Rajoy es un inepto que no es capaz de controlar ni siquiera su propio partido.

En ambos supuestos, el Sr. Rajoy no está capacitado para ser Presidente del gobierno; si no es corrupto, su inteligencia deja mucho que desear, lo que tampoco lo hace idóneo para ser Presidente del Gobierno.

Se está extendiendo una cantinela a nivel de calle: tienen la cara como el cemento armado.

José Campanario

martes, 15 de marzo de 2016

¡BASTA YA!



Esto no hay bicho viviente que lo entienda. Imposible. De un tiempo a esta parte, cada vez estoy más sorprendido. Con las generaciones mejores preparada hay menos entendimientos y menos capacidad de diálogo y a las pruebas me remito. Julio Verne, entre sus aventuras, dio la vuelta al mundo en ochenta días, y estos cuatro del apocalipsis, llevan más tiempo para ponerse de acuerdo de cómo empezar el viaje y todavía , ni si quiera han logrado comenzar. Paradoja de las cosas.

No sé por qué cada día es más difícil los diálogos. ¿será por aquello de la educación de la competitividad?  Lo que viene pasando desde el 20D no tiene ni pies, ni cabeza. O el Pueblo es tonto de capirote y no se entera de nada, o los electos (políticos) son demasiados espabilados y le toman en pelo descaradamente a los ciudadanos. Me inclino por lo segundo. Aquel día, el 20D, todos ganaron, de una forma o de otra. Y no les faltan razón a los electos (político) si nos atenemos solo al hecho de que "los electos" y partidos se agenciaron, para ellos, un período de cuatro años seguros de "trabajo", con salarios más que dignos, mientras que al resto de los mortales no tienen ese privilegio. Los elegidos sí han dado muestra de contundencia y se han puesto inmediatamente de acuerdo en cómo ocupar sus asientos en el congreso de los diputados. Pero... ¿qué es lo que pasa aquí? ¿Donde los asuntos importantes de Estado? Ver para creer.

Aquí, todo es al revés. El Pueblo cansado de tantas tropelías por parte de sus representantes legítimos, manifiesta en las urnas lo que quiere que se haga y le dice a sus elegidos que lo que vienen haciendo hasta ahora, hay que cambiarlo, y aquí viene los de "al revés"; los electos les dicen a los electores que se han equivocado en la consulta del 20D y que les van a volver a llamar, de nuevo, a las urnas para que no se vuelvan a equivocar , ya que lo mandatado el 20D no se ajusta a sus exigencias, a lo que ellos quieren que sea.

Hace dos legislaturas, las sociedad del bienestar, a última hora, empezó a desintegrarse, liderada por la izquierda, y el pueblo castigó a sus dirigentes mandándolos a la oposición y le entregó el poder absolutos a los de derechas para que cumplieran un programa, que presentaron, donde prometían la recuperación de la sociedad del bienestar, pero estos nuevos dirigentes, de derechas, ya instalados en el poder, no solo no cumplieron lo que prometieron, sino que fue el comienzo del declive de la sociedad del bienestar y durante su mandato, acometieron los recorte, en todos los sentidos, más brutales que jamás se hayan hechos y el fin de la existencia de la llamada sociedad del bienestar, para pasar a llamarse la sociedad de la pobreza y la desesperanza, por eso, en esta última consulta, la del 20D, el Pueblo, todos sus ciudadanos, han dicho ¡Basta ya! y les han mandatados a todas las fuerzas políticas para que se pongan a trabajar juntas, sin ideologías, sin partidismos, sin personalismos, sino con el único afán común de hacer emerger de nuevo la sociedad del bienestar, de volver a ser, por lo menos,  lo que fuimos, de trabajar por el bien común en vez del particular, que se aparten las facciones y que el sentir de todos sea el arrimar el hombro para sacar adelante a este centenario País del atolladero en el que se encuentra.

Los tertulianos dicen que el Pueblo es sabio y pone a cada uno en su sitio. Los politólogos se asemejan muchos a los tertulianos en sus apreciaciones. Los distintos medios de comunicación están en la misma onda y los políticos dicen lo mismo, pero...  pregunto yo, si todos coinciden en la misma apreciación ¿por qué los políticos, en concreto estos cuatro del apocalipsis, quieren quitarle la razón y la verdad al Pueblo? ¿será que el Pueblo tampoco es sabio y no pone a cada uno en su sitio, y que a fuerza de repetir la misma cantinela de que el Pueblo es sabio  por las partes interesada, la mentira la hacen verdad para continuar con el mismo sistema? ¿será esto último?

La globalización del mundo ha convertido a la sociedad en un mercado de abastos. Reflexionen sobre el particular y saquen conclusiones.

Todo  el mundo globalizado está fuera de madre. De un tiempo a esta parte, cada vez estoy más sorprendido. No hay quien lo entienda, sobre todo, los ciudadanos de a pié. La buenas formas se han ido por las alcantarillas y pulula por el ambiente la chulería y la arrogancia. Y de esto, los ciudadanos ya estamos cansados y asqueados. ¡Hartos! ¡Basta ya! ¡coño! Poneros de acuerdo y haced vuestro trabajo, que además, estáis bien pagado y para eso se os paga, para que lo hagáis. Tenderos las manos en beneficio de todos. Esto no es difícil de entender, ¿no?


Simón Candón 15/03/2016

martes, 8 de marzo de 2016

EL TEJADO DE LA CIGÜEÑA

Aquella curva de la carrera siempre era un peligro; sobre todo para los automovilistas que tenían la afición de tomarla por la izquierda y ahorrarse así de levantar el pié del acelerador para salir con más velocidad de la revuelta. Eran muchos los que pensaban que la carretera secundaria que unía los dos pueblos, por el buen estado del asfalto, era la pista ideal para demostrarse a sí mismo y a los descerebrados copilotos que se atrevían a ir de acompañantes, que se podía conseguir una media de 150 km/h en el tramo de 10 kilómetros que unía los dos pueblos.

Y cuando se vuelve de una noche movida, en la que se ha probado de casi todo, a pesar de que la luz del amanecer resta claridad, la temeridad es la compañera que hace perder miedo, prudencia y raciocinio.

Estuvo a punto de salirse de la carretera, cuando tuvo una visión que le asombró: el tejado de la casa que estaba al borde, saliendo de la curva, estaba lleno de cigüeñas.


– ¡Deben ser más de doscientas cigüeñas!- gritó desconcertado a su acompañante que se había quedado sin habla-. ¡Nunca había visto tantas cigüeñas juntas!

Había podido dominar el coche, su Audi TT de segunda mano pero que “está de puta madre”, y frenar justo cuando estaba a punto de salir por la cuneta.

- ¡Tío, que mal fario me da esto!- resonó agitada la voz del copiloto.

Miró hacia atrás para asegurarse que no venía otro vehículo y, a pesar de que le temblaban las piernas, pudo salir del trance y alejarse del lugar.

– ¡Qué mal vajío me han dado las cigüeñas!- consiguió decir algo más calmado cuando avistaron el pueblo al que se dirigían.

– De todas formas, ahora a la vuelta tira por la carretera de atrás- el copiloto no había superado el pánico originado por la vista de los enormes pájaros sobre el techo de la vivienda.

Por la tarde se empezó a correr la voz por todo el pueblo: habían encontrado muerto a Paco el de las Tejas a menos de cincuenta metros de su casa. Cuando Juan José, el temerario piloto, mientras apuraba el café negro para despertar de la modorra, escuchó comentar el hallazgo a su vecino en la barra de la cafetería, recordó cómo él había sufrido la inesperada visión de la bandada de cigüeñas posadas en el tejado.

– Lo ha encontrado el vecino de la parcela que está detrás de la casa, que iba con su moto a las faenas, como todos los días- continuó el relato.

Luego, con todo lujo de detalles, contó cómo la guardia civil acudió, cómo esperaron a que llegara el juez de guardia y cómo llevaron el cadáver al depósito “para que el forense haga la autopsia”.

Paco el de las Tejas era un solitario de trato huraño al que no se le conocían amigos ni pareja. Había sido protagonista de algún que otro episodio violento. “Dos veces tuvo que ir al juzgado”, se encargó de recordar uno de los contertulios que ya formaban un singular coro alrededor del narrador.

Lo habían encontrado tumbado boca abajo en el camino, cubriéndose la cabeza con sus dos manos, en un charco de sangre y con heridas en todo el cuerpo.

- La camisa y el pantalón casi no se distinguían, entre los agujeros y la sangre- un tono de sadismo rozaba el comentario del narrador.



Paco el de las Tejas siempre había vivido sólo en aquella casa, no se le conocían familiares ni amigos y su única compañía era la de una burra con la que llevaba al pueblo lo que cosechaba en la huerta.

Nunca se supo pero la tarde anterior Paco, en un arrebato de amargura consecuencia de su soledad, había destruido el nido que las cigüeñas ocupaban todos los años en la torreta metálica de la red eléctrica. El nido tenía dos huevos y la pareja de cigüeñas inquilinas de la morada, se quedó aquel año sin descendencia.

El forense no sabía a qué conclusiones llegar: era incapaz de establecer la forma cómo fue asesinado, porque tenía claro que Paco el de las Tejas había sido asesinado aunque no podía identificar con qué objeto se habían hecho las heridas, “algo similar a un cuchillo largo y hoja ancha”, “cuatro de ellas mortales de necesidad”, estableció en el dictamen. 

La guardia civil, por más que lo intentó, no encontró ninguna pista. El muerto no tenía amigos, pero tampoco enemigos; no era muy sociable, pero nunca, en las pocas ocasiones que acudió al pueblo, fue rechazado. 

– ¡Caso cerrado!- dictaminó el juez cuando se cumplió el plazo establecido por las leyes.

 José Campanario

jueves, 25 de febrero de 2016

BASTA YA A TODOS ESOS DESMANES

Si al enunciado del 20D le damos la vuelta, resulta algo curioso, se convierte en D02 (dodos) los pájaros tontos que acabaron extinguidos y así tenemos que desde esa fecha hasta la presente no paran, tanto los unos como los otros, de comportarse como "Didus Ineptus" , convertido en un personaje más de "alicia en el país de la maravillas" y apareciendo también en "Ice Age" en la que se resalta su estupidez.

Anda por las redes sociales un "trabalenguas" que se parece mucho al lenguaje de la Torre de Babel, y a ver quién es capaz de descifrarlo para que sea entendible y los ciudadanos sepan, al final, a quienes han votados. Dice el "trabalenguas" lo que sigue: "Pablo no quiere que Pedro hable con Albert ni con Mariano, pero Albert no quiere que Pedro hable con Pablo. Además, Mariano no quiere que Pedro hable con Pablo, y Pedro no quiere hablar con Mariano. ¿Pero a quién coño hemos votado?" La pregunta del millón sin respuesta de estos cuatro "pájaros", porque la respuesta de los ciudadanos ya la dieron en esa fecha y fue clara y rotunda al no dar mayoría a ninguno de ellos al estar los ciudadanos cansados de los enjuagues, de las arrogancias, de no tenerlos en cuenta, de hacer con sus votos lo que les da la gana, de no emplear los votos para lo que se les dio, de decir digo para luego hacer diego, de traicionar la confianza dada, de las mentiras, de las prebendas y de tantas y tantas otras tropelías.

Hasta esa fecha del 20D, los ciudadanos venían dándoles mayorías simples y mayorías absolutas en la confianza del buen empleo de las mismas y lo que ha pasado es que las han utilizado para los intereses partidistas y personales propios de muchos de los integrantes de esos partidos en la corrupción más putrefacta de olores nauseabundos inaguantables.

En esta fecha del 20D, los ciudadanos han dicho basta ya a todos esos desmanes y han puesto pie en pared. Los ciudadanos se han puesto de acuerdo en decir lo que tenían que decir en este momento para la buena gobernanza de España y exigen a sus representantes que hagan lo mismo, que se pongan de acuerdo y se dejen de pamplinas en intereses personales y partidistas y tengan miras de Estado.


A los ciudadano no les vale ya eso de que a mí me han dado algunos votos más que a ti y por tanto yo tengo que ser el jefe y hacer lo que yo crea conveniente. No hombre, noooo, como diría D. Mariano Moreno, alias Cantinflas. Estos no es asiiiií. Hombre nooo. (a propósito de D. Mariano Moreno, al final del artículo, añadiré el texto completo de su discurso: Cantinflas en "Su Excelencia", México, 1967, de plena actualidad, y eso que han pasado años)

Para los ciudadanos sería una tomadura de pelo, una falta de respeto y una irresponsabilidad manifiesta el que sus representantes elegidos democráticamente no fueran capaces de cumplir con el mandato que recibieron ese día, el 20D, en las urnas y les avocaran a unas nuevas elecciones.

Las reglas del juego son las que son y están para cumplirlas. Cada cual a apechar con sus responsabilidades.

Simón Candón 25/02/2016

P.D.  Por su interés, a continuación transcribo el texto completo de D. Mariano Moreno:

Cantinflas en "Su Excelencia",  México,  1967
Me ha tocado en suerte ser último orador, cosa que me alegra mucho porque, como quien dice, así me los agarro cansados. Sin embargo, sé que a pesar de la insignificancia de mi país que no tiene poderío militar, ni político, ni económico, ni mucho menos atómico, todos ustedes esperan con interés mis palabras ya que de mi voto depende el triunfo de los Verdes o de los Colorados.

Señores Representantes: estamos pasando un momento crucial en que la Humanidad se enfrenta a la misma Humanidad. Estamos viviendo un momento histórico en que el hombre científica e intelectualmente es un gigante, pero moralmente es un pigmeo. La opinión mundial está tan profundamente dividida en dos bandos aparentemente irreconciliables, que dado el singular caso, que queda en sólo un voto. El voto de un país débil y pequeño pueda hacer que la balanza se cargue de un lado o se cargue de otro lado. Estamos, como quien dice, ante una gran báscula: con un platillo ocupado por los Verdes y con otro platillo ocupado por los Colorados. Y ahora llego yo, que soy de peso pluma como quien dice, y según donde yo me coloque, de ese lado seguirá la balanza. ¡Háganme el favor!... ¿No creen ustedes que es mucha responsabilidad para un solo ciudadano? No considero justo que la mitad de la Humanidad, sea la que fuere, quede condenada a vivir bajo un régimen político y económico que no es de su agrado, solamente porque un frívolo embajador haya votado, o lo hayan hecho votar, en un sentido o en otro.

El que les habla, su amigo... yo... no votaré por ninguno de los dos bandos (voces de protesta). Y yo no votaré por ninguno de los dos bandos debido a tres razones: primera, porque, repito que no sería justo que el solo voto de un representante, que a lo mejor está enfermo del hígado, decidiera el destino de cien naciones; segunda, estoy convencido de que los procedimientos, repito, recalco, los procedimientos de los Colorados son desastrosos (voces de protesta de parte de los Colorados); ¡y tercera!... porque los procedimientos de los Verdes tampoco son de lo más bondadoso que digamos (ahora protestan los Verdes). Y si no se callan ya yo no sigo, y se van a quedar con la sensación de saber lo que tenía que decirles.

Insisto que hablo de procedimientos y no de ideas ni de doctrinas. Para mí todas las ideas son respetables, aunque sean “ideítas” o “ideotas”, aunque no esté de acuerdo con ellas. Lo que piense ese señor, o ese otro señor, o ese señor (señala), o ese de allá de bigotico que no piensa nada porque ya se nos durmió, eso no impide que todos nosotros seamos muy buenos amigos. Todos creemos que nuestra manera de ser, nuestra manera de vivir, nuestra manera de pensar y hasta nuestro modito de andar son los mejores; y el chaleco se lo tratamos de imponérselo a los demás y si no lo aceptan decimos que son unos tales y unos cuales y al ratito andamos a la greña. ¿Ustedes creen que eso está bien? Tan fácil que sería la existencia si tan sólo respetásemos el modo de vivir de cada quién. Hace cien años ya lo dijo una de las figuras más humildes pero más grandes de nuestro continente: “El respeto al derecho ajeno es la paz” (aplausos). Así me gusta... no que me aplaudan, pero sí que reconozcan la sinceridad de mis palabras.

Yo estoy de acuerdo con todo lo que dijo el representante de Salchichonia (alusión a Alemania) con humildad, con humildad de albañiles no agremiados debemos de luchar por derribar la barda que nos separa, la barda de la incomprensión, la barda de la mutua desconfianza, la barda del odio, el día que lo logremos podemos decir que nos volamos la barda (risas). Pero no la barda de las ideas, ¡eso no!, ¡nunca!, el día que pensemos igual y actuemos igual dejaremos de ser hombres para convertirnos en máquinas, en autómatas.
Este es el grave error de los Colorados, el querer imponer por la fuerza sus ideas y su sistema político y económico, hablan de libertades humanas, pero yo les pregunto: ¿existen esas libertades en sus propios países? Dicen defender los Derechos del Proletariado pero sus propios obreros no tienen siquiera el derecho elemental de la huelga, hablan de la cultura universal al alcance de las masas pero encarcelan a sus escritores porque se atreven a decir la verdad, hablan de la libre determinación de los pueblos y sin embargo hace años que oprimen una serie de naciones sin permitirles que se den la forma de gobierno que más les convenga. ¿Cómo podemos votar por un sistema que habla de dignidad y acto seguido atropella lo más sagrado de la dignidad humana que es la libertad de conciencia eliminando o pretendiendo eliminar a Dios por decreto? No, señores representantes, yo no puedo estar con los Colorados, o mejor dicho con su modo de actuar; respeto su modo de pensar, allá ellos, pero no puedo dar mi voto para que su sistema se implante por la fuerza en todos los países de la tierra (voces de protesta). ¡El que quiera ser Colorado que lo sea, pero que no pretenda teñir a los demás! —los Colorados se levantan para salir de la Asamblea—.

¡Un momento jóvenes!, ¿pero por qué tan sensitivos? Pero si no aguantan nada, no, pero si no he terminado, tomen asiento. Ya sé que es costumbre de ustedes abandonar estas reuniones en cuanto oyen algo que no es de su agrado; pero no he terminado, tomen asiento, no sean precipitosos... todavía tengo que decir algo de los Verdes, ¿no les es gustaría escucharlo? Siéntese (va y toma agua y hace gárgaras, pero se da cuenta que es vodka).

Y ahora, mis queridos colegas Verdes, ¿ustedes qué dijeron?: “Ya votó por nosotros”, ¿no?, pues no, jóvenes, y no votaré por ustedes porque ustedes también tienen mucha culpa de lo que pasa en el mundo, ustedes también son medio soberbios, como que si el mundo fueran ustedes y los demás tienen una importancia muy relativa, y aunque hablan de paz, de democracia y de cosas muy bonitas, a veces también pretenden imponer su voluntad por la fuerza, por la fuerza del dinero. Yo estoy de acuerdo con ustedes en que debemos luchar por el bien colectivo e individual, en combatir la miseria y resolver los tremendos problemas de la vivienda, del vestido y del sustento. Pero en lo que no estoy de acuerdo con ustedes es la forma que ustedes pretenden resolver esos problemas, ustedes también han sucumbido ante el materialismo, se han olvidado de los más bellos valores del espíritu pensando sólo en el negocio, poco a poco se han ido convirtiendo en los acreedores de la Humanidad y por eso la Humanidad los ve con desconfianza.

El día de la inauguración de la Asamblea, el señor embajador de Lobaronia dijo que el remedio para todos nuestros males estaba en tener automóviles, refrigeradores, aparatos de televisión; ju... y yo me pregunto: ¿para qué queremos automóviles si todavía andamos descalzos?, ¿para qué queremos refrigeradores si no tenemos alimentos que meter dentro de ellos?, ¿para qué queremos tanques y armamentos si no tenemos suficientes escuelas para nuestros hijos? (aplausos).

Debemos de pugnar para que el hombre piense en la paz, pero no solamente impulsado por su instinto de conservación, sino fundamentalmente por el deber que tiene de superarse y de hacer del mundo una morada de paz y de tranquilidad cada vez más digna de la especie humana y de sus altos destinos. Pero esta aspiración no será posible si no hay abundancia para todos, bienestar común, felicidad colectiva y justicia social. Es verdad que está en manos de ustedes, de los países poderosos de la tierra, ¡Verdes y Colorados!, el ayudarnos a nosotros los débiles, pero no con dádivas ni con préstamos, ni con alianzas militares.

Ayúdennos pagando un precio más justo, más equitativo por nuestras materias primas, ayúdennos compartiendo con nosotros sus notables adelantos en la ciencia, en la técnica... pero no para fabricar bombas sino para acabar con el hambre y con la miseria (aplausos). Ayúdennos respetando nuestras costumbres, nuestra dignidad como seres humanos y nuestra personalidad como naciones por pequeños y débiles que seamos; practiquen la tolerancia y la verdadera fraternidad, que nosotros sabremos corresponderles, pero dejen ya de tratarnos como simples peones de ajedrez en el tablero de la política internacional. Reconózcannos como lo que somos, no solamente como clientes o como ratones de laboratorio, sino como seres humanos que sentimos, que sufrimos, que lloramos.

Señores representantes, hay otra razón más por la que no puedo dar mi voto: hace exactamente veinticuatro horas que presenté mi renuncia como embajador de mi país, espero me sea aceptada. Consecuentemente no les he hablado a ustedes como Excelencia sino como un simple ciudadano, como un hombre libre, como un hombre cualquiera pero que, sin embargo, cree interpretar el máximo anhelo de todos los hombres de la tierra, el anhelo de vivir en paz, el anhelo de ser libre, el anhelo de legar a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos un mundo mejor en el que reine la buena voluntad y la concordia. Y qué fácil sería, señores, lograr ese mundo mejor en que todos los hombres blancos, negros, amarillos y cobrizos, ricos y pobres pudiésemos vivir como hermanos. Si no fuéramos tan ciegos, tan obcecados, tan orgullosos, si tan sólo rigiéramos nuestras vidas por las sublimes palabras que hace dos mil años dijo aquel humilde carpintero de Galilea, sencillo, descalzo, sin frac ni condecoraciones: “Amaos... amaos los unos a los otros”, pero desgraciadamente ustedes entendieron mal, confundieron los términos, ¿y qué es lo que han hecho?, ¿qué es lo que hacen?: “Armaos los unos contra los otros”


He dicho...